Ayuda y crecimiento espiritual
AUTOR RUBÉN CEDEÑO
Inspirado en las enseñanzas de Conni Méndez
PRIMER PILAR: LA LEY DEL MENTALISMO
Cuando nosotros vamos a desarrollar un oficio o a aprender una profesión, estudiamos cómo realizar lo que vamos a hacer. Pero, resulta señores, que para la profesión más grande que es vivir, no hemos sido preparados ni bien ni mal.
Entonces tenemos que buscar solos cómo aprender a vivir.
Vivimos en mundo gobernado por leyes. Nada se mueve en este universo sin el cumplimiento de las leyes: ¿Quién de ustedes ha recibido la información y el entrenamiento para vivir de acuerdo con ellas? Por eso hemos estado viviendo en contra de esas leyes y por el hecho de ir en contra nos ha ido mal.
¿Cuáles son las enseñanzas que nos permiten vivir mejor?
Se ha considerado que son cuatro los pilares de la enseñanza que una persona debe tener para vivir, como debe vivir cualquier ser humano, en armonía con sus semejantes, con su pensamiento y con lo que va un poco más allá de lo que se toca y palpa y que en este momento podemos decir que es el plano espiritual.
El primer pilar es la Ley del Mentalismo, la mente. Nuestra cabeza es más eficaz que cualquier máquina que haya inventado el hombre. La mente es el más grandioso Poder pero que no nos han enseñado a usar. La mente determina toda tu vida, determina tu conciencia, determina toda tu familia, determina tus pensamientos, determina tus sentimientos, determina lo que te ha pasado hoy, lo que te pasará mañana y determinó lo que pasó ayer. Lo determina todo, pero el hombre achaca todo esto a la mala o buena suerte, al destino y otros, a los malos espíritus o espíritus detractores. Nada de esto existe. Existe la mente y la mente lo es todo. ¿Cómo funciona la mente? Tenemos la mente consciente que es la que funciona en este momento. Estamos conscientes de que estamos aquí y los detalles que nos rodean. Pero por debajo de esa mente está la mente subconsciente, todas esas cosas que ya hemos visto mucho y las hemos repetido mucho ya no están en solo en el consciente, sino que pasan al subconsciente. Y así nos van programando, si esa programación pasa al inconsciente es terrible. La televisión nos bombardea con que comprando esto o aquello logramos ser felices. Hemos escuchado muchas veces “yo no puedo ser feliz”, “a mi me pasa siempre lo malo” y poco a poco vamos grabando esa programación. Si fuéramos computadoras diríamos que estamos muy mal programados. Muchas veces nuestros padres, inconscientemente, nos han programado mal.
Es hora de empezar a reprogramarte. Y te voy a comenzar a dar datos para que empieces hoy mismo, porque hay que poner en práctica estas ideas para darle valor a lo que aprendes.
La Verdad es la luz, el amor, la fe, la belleza, la opulencia, la felicidad y el bienestar de todo lo que te rodea: todo lo que te lleva hacia la armonía, a Dios, eso es la Verdad. A todo lo que vaya en contra de la Verdad le vas decir: “Yo no lo quiero”. Porque el “Yo quiero” y “Yo no quiero” son todopoderosos.
A todas aquellas cosas como: no tengo dinero, me voy a enfermar, tengo mala suerte, etc., vas a decirles: “Yo no lo quiero”, porque tú tienes poder en el “Yo no quiero”. Eres el hijo de Dios. Si Dios es el Rey de toda la Naturaleza, tú eres el príncipe. Tú tienes poder real, eres el hijo del Rey, el hijo de Dios. Tú puedes disponer siempre y cuando tu disposición no dañe a otras personas. Puedes disponer tu vida, puedes comenzar ya a ordenar tu mundo. Diciendo: “Yo quiero ser feliz, yo quiero vivir tranquilo, yo quiero vivir en paz”. Todavía hay algo mucho más práctico, todo a aquello que tu no quieras, dices: “no lo acepto”. La mente a través de los pensamientos tiene el poder de crear. Todos los pensamientos son cosas, tienen vida, tienen poder y tienen personalidad. Somos lo que nuestra mente quiere que seamos. Por lo que, a través de las afirmaciones y las negaciones comenzamos a modificar patrones antiguos y a rehacer una vida diferente. Quitar los patrones es comenzar a limpiar el subconsciente.
CONCLUSIÓN: De ahora en adelante vamos a comenzar a hablar de manera correcta. Solamente vamos a hablar de lo agradable. De mí, lo bueno; de los demás, lo bueno. Nunca voy a decir no puedo y yo no sé. Voy a borrar la palabra NO del subconsciente y voy a comenzar a decir: “Yo sí puedo”.
HAY QUE VIVIR A TRAVÉS DEL PENSAMIENTO
Y LA PALABRA
UNA VIDA POSITIVA.
SEGUNDO PILAR: “EL CRISTO”
Este pilar es la base para que toda persona viva en armonía con todo lo que le rodea, incluyendo el plano espiritual.
¿Quién es Cristo? Vamos a abordar este conocimiento desde tres puntos de vista: el Cristo histórico, el Cristo Interno y el Cristo Cósmico.
¿Quién fue el Cristo histórico? Fue un hijo de José y María, que alcanzó la estatura de un Maestro; vivió y murió en Galilea. Ese es el Cristo de la Historia. El que conoce todo el mundo y el que la gente lo terminó identificando e inmortalizando como el crucificado. Pero si nos detenemos en el conocimiento de la palabra Cristo, vemos que la palabra viene del Latín y significa ungido, lleno de gracia. Así vemos que la palabra Cristo nada tiene que ver con una persona que está clavada en una cruz. Antes se decía que la palabra Cristo provenía de la palabra crucificado y es falso. Cristo es un ser ungido, lleno de gracia. Un Cristo ungido de la Divinidad.
Cada uno de nosotros somos hijos de Dios perfectos. Acuérdate que Jesús dice: “Sois Dioses” y la Biblia dice: “Dios creó al hombre a su imagen y semejanza”. Somos Dios. Ahora, ¿tú eres Dios cuando te pones furioso, vanidoso o cuando odias a una persona? ¿Qué sucede ahí? que lo que es Dios, es algo muy interno dentro de ti. Es la semillita de lo que tú eres y esa semillita está dentro de tu corazón y es quien es verdaderamente el hijo de Dios. Todos llevamos esa fuerza que es Dios mismo dentro de nuestro corazón. Eso es el Cristo Interno.
Pero entonces, ¿qué relación tiene ese Cristo Interno con Jesús? Hace más de dos mil años, una persona llamada Jesús encarnó en su cuerpo físico, tangible, toda la potencialidad de su Cristo Interno y se manifestó. Él decidió actuar como canal directo de ese Cristo Interno y le dio rienda suelta, le dio libertad para que se manifestara.
Todos nosotros tenemos ese Cristo Interno como lo tenía Jesús. Pero, ¿por qué no se manifiesta? ¿por qué nosotros no somos como Jesús? Recuerda que Jesús dijo: “Vosotros podeís hacer cosas como las que yo hago y aún superiores todavía”. Pero, porqué no puedes hacerlo ahora: porque te han llenado de ideas que no puedes. Tu personalidad, con una cantidad de defectos, con odio, con negación de la sabiduría ha hecho que ese Cristo que llevas dentro se envuelva en una cápsula como de acero, impenetrable, y por eso no puedes ver a Dios en tí.