Ayuda y crecimiento espiritual
USO MIS AFIRMACIONES JUICIOSAMENTE.
EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO.
Cada pensamiento que tengo y cada frase que digo es una afirmación, positiva o negativa. Las afirmaciones positivas crean experiencias positivas, y las afirmaciones negativas crean experiencias negativas. Si se planta una semilla de tomate, solo se convertirá en una tomatera; una bellota de roble solo se convertirá en un roble. Un cachorro de perro solo se convertirá en un perro. Si repetimos continuamente afirmaciones negativas sobre nosotros mismos y la vida, solo vamos a producir más experiencias negativas. Ahora me elevo por encima de la costumbre de mi familia de ver la vida de manera negativa. Mi nuevo hábito de hacer afirmaciones consiste en hablar solamente de lo bueno que deseo en mi vida. Solo así vendrá a mí lo bueno.
LOUISE L. HAY