Ayuda y crecimiento espiritual
SOY CONSCIENTE DEL PODER DE MIS PALABARAS.
RESPETO MI MENTE Y MI BOCA.
Presto atención a todas mis palabras y las elijo con cuidado porque deseo crearme experiencias hermosas. En mi infancia aprendí a elegir las palabras de acuerdo con las normas gramaticales. Ahora que soy mayor he descubierto que las reglas gramaticales cambian continuamente, y que lo que en una época es incorrecto, en otra es correcto, y viceversa. La gramática no toma en cuenta el significado de las palabras ni el modo cómo influyen en mi vida. Mis pensamientos y palabras dan forma a mi vida, igual como un alfarero da forma a la arcilla y la convierte en una escudilla, un jarrón, un plato o una tetera. Yo soy las palabras que pienso y digo. Soy una persona hermosa, inteligente, cariñosa y amable. En el mundo, se respetan mis palabras.
LOUISE L. HAY